Contemplación Semanal #19 / EL KIRTANA PROVIENE DEL KIRTANA…Y PRODUCE MÁS KIRTANA (Parte I)

Así como se declara en el Bhagavata (11.3.31) que el bhaktiproviene del bhakti y genera más bhakti, asimismo hoy deseo plantear la siguiente hipótesis: Sriman Mahaprabhu (y todo su gaura-lila) proviene del kirtana, y genera más kirtana.

¿Pero cuál es aquel tipo de kirtanaque representa el genesistanto de Sri Gauranga como de su incontenible movimiento, y a qué clase de kirtanaello nos traslada eventualmente? Para descubrir la respuesta a esta enigmática pregunta, deberemos dirigirnos casi de inmediato al Bhagavata. Y no solo al Bhagavata, sino a una de las más crípticas secciones de este tratado, conocida como Gopi-gita. Mientras que de por sí el Bhagavata constituye la crema final de toda revelación, dicha obra presenta a su vez incontables estratos, culminando en su famoso décimo tomo el cual, de forma tanto directa como indirecta, gira en torno al lila de Sri Krishna en Vraja-bhumi. 

Ahora bien, esta porción del Bhagavata posee casi 100 capítulos, cinco de ellos siendo considerados como la máxima destilación posible a ser extraida, los cuales reciben el nombre de rasa-pancadhyaya, en donde encontraremos la encantadora descripción de aquella danza circular que Sri Krishna ejecuta junto a las vraja-gopikas. Y como si esto fuera aún insuficiente, se nos informa que dentro de tales capítulos encontraremos una sección única y superlativa, en donde las gopis se reúnen en satsangahari-kirtana, mutuamente sobrellevando sus sentimientos de separación de Sri Krishna, para entonar El Cantar de los Cantares dentro de lo que es la tradición Gaudiya Vedanta: Gopi-gita.

A modo de recapitulación de esta peculiar sección, Sri Krishna súbitamente abandona el escenario del rasa-mandalapara unirse y servir exclusivamente a Sri Radha, intentando con ello establecer la superioridad de su amor a todos los presentes, así como a cada uno de nosotros a futuro. Así, con el deseo de que las gopis presentes en el rasa-lilatestifiquen la gloria del vipralambha-premade Radha en su máxima expresión, Sri Krishna incluso le abandona eventualmente a ella en el mismísimo momento en que el resto de las gopis, habiendo sido abandonadas en su danza y canto previos, se encontraban desesperadamente buscando a Sri Krishna y quien sabían que le acompañaba. Al encontrar a Srimati abatida por la desaparición de Sri Hari, lasgopiscomprendieron la grandeza de la posición de ella y a su vez empatizaron compasivamente con su afligida condición, uniéndose a Radha no solo en un intento de acompañamiento y contención, sino en aquello que se terminaría convirtiendo en la más exaltada exhibición de amor en separación.

A todo esto, Sri Krishna se había camuflado detrás de un árbol tamala, y desde allí él pudo contemplar el inacabable florecimiento del amor de las gopis y de Sri Radha en particular al entonar su Gopi-gita, alcanzando a través de ello nuevas y desconocidas cimas, que debidamente desconcertaron a Tamala Krishna hasta el punto de él terminar encontrándose con un nuevo deseo y propósito a alcanzar: al ser testigo del viraha-mahotsava (gran festival en separación) de las gopis, el contenido y alcance de dicho kirtana llevó a Sri Hari a sentirse un eterno deudor para con las gopis, incapaz de redituar dicho premaen la medida en que ellas se encontraban ofrendándoselo por lo que, en un desesperado intento por saldar dicha deuda al menos en cierta medida (así como también anhelando saborear radha-bhava), Sri Krishna re-aparece en escena vestido como un criminal, y pronuncia la siguiente e histórica oración:

na pāraye ’haṁ niravadya-saṁyujāṁ sva-sādhu-kṛtyaṁ vibudhāyuṣāpi vaḥ

yā mābhajan durjara-geha-śṛṅkhalāḥ saṁvṛścya tad vaḥ pratiyātu sādhunā

“No soy capaz de pagar mi deuda en relación a su inmaculado servicio, ni siquiera incluso en una vida de Brahmā. Su conexión para conmigo se encuentra más allá de todo reproche. Usted me han adorado, cortando con todo lazo doméstico, los cuales son muy difíciles de romper. Por ende, por favor permitan que sus propios actos gloriosos se vuelvan su propia recompensa.” (Bhagavata 10.32.22)

Esta famosa estrofa ha sido identificada por nuestro guru-varga como una de las tantas y proféticas declaraciones en donde el descenso de Sri Gaurahari es anunciado. De hecho, este verso es considerado por muchos como la esencia del rasa-pancadhyaya y por ende del Bhagavata mismo, así como de todo el canon revelado de Oriente. Pero comprendiendo estas palabras en su debido contexto, encontraremos que las mismas no son más que un sub-producto de este Gopi-gita, una consecuencia inevitable del cautivante kirtana de las gopis, un resultado incontenible al Krishna haber recibido el satsanga de las pastoras en semejante condición. En otras palabras, Sri Gauranga (y todo su lila por añadidura) no es otra cosa que el sub-producto del kirtana y asociación de las gopis en general, y de Sri Radha muy en particular. A modo de conclusión, comparto a continuación uno de los 19 slokas de este Gopi-gita, especialmente querido a Mahaprabhu y oído por él especialmente de labios de Prataparudra Maharaja en Puri, en donde las gopis de Vraja cantan las glorias del más influyente hari-katha:

tava kathāmṛtaṁ tapta-jīvanaṁ kavibhir īḍitaṁ kalmaṣāpaham
śravaṇa-maṅgalaṁ śrīmad ātataṁ bhuvi gṛṇanti ye bhūri-dā janāḥ

“El néctar de tus palabras y las descripciones de tus actividades son la vida y alma de aquellos sufriendo en el mundo material. Estas narraciones, transmitidas por grandes sabios, erradican las reacciones pecaminosas en uno y conceden buena fortuna a quienquiera que las escuche. Estas narraciones son transmitidas a lo largo del mundo y se encuentran llenas de poder espiritual. Ciertamente, aquellos quienes se dedican a diseminar este mensaje son las personas más caritativas.” (Bhagavata 10.31.9)

Es así que sobre la base de dicho verso, Sri Krishna mismo considera la caridad de Sri Radha y mendiga la riqueza de su prema, volviéndose un mendigo de amor en la forma de Sri Caitanya y desde allí cantando las glorias del hari-kirtana krishna-katha exaltado en este sloka, y él mismo intentando medir la profundidad de tales glorias, a través de lo que hoy conocemos como el movimiento de sankirtana, o el método para la locura de Sri Gaura. Y como es bien sabido, caitanyera sṛṣṭi — ei prema-saṅkīrtana: aquel movimiento conocido como prema-sankirtana no es otra cosa que la creación de Sri Caitanya. De esta forma, el kirtana de las gopis supo inspirar en Gaura Krishna otro tipo de kirtana en la forma de prema-sankirtana, en donde Sri Krishna intenta de alguna forma reproducir aquel regalo recibido por su/s más amada/s, al descender como Gaura y desplegar su más extático lila, el cual en última instancia no nos habla de otra cosa más que de la dimensión del amor hallado en Vrindavana. Y en la medida que alguien se ocupe debidamente en este sankirtana-lila, naturalmente será más y más transportado a nuevos y mayores kirtanas, en donde no terminará de existir un límite en cuanto a qué tanto pueda seguir creciendo nuestra celebración y ofrenda. Así, el kirtana proviene del kirtana y produce aún más kirtana, tanto en nuestro caso en particular como en relación a Bhagavan mismo.

Continuará…

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