Contemplación Semanal # 75 / DIOS TAMBIÉN NACE…

Así como el Lunes anterior se supo conmemorar el divino advenimiento de Sri Baladeva Prabhu (la manifestación inmediata de Sri Krishna mismo, quien toma la forma de su hermano mayor en el lila), el día de mañana estamos celebrando la aparición del hermano menor de Balarama: Sri Krishna Janmastami. Así, Dios también nace…pero de una forma única y muy diferente a todo nacimiento antes concebido.

En relación a esta aparición que mañana celebraremos, Sri Krishna recibe el nombre de Ramanuja, o aquel cuyo nacimiento (ja: janma) sigue (anu) al de Sri Balarama (rama). Interesantemente, pese a que Krishna es la fuente de Sri Baladeva, él aparece en el lila cronológicamente después de Rama, con ello intentándosenos indicar la naturaleza supramundana del juego divino de Bhagavan, el cual, pese a trascender las limitaciones de espacio y tiempo, por su propia voluntad escoge revelarse en este plano, con todo un sinfín de propósitos. 

El planeta Tierra en el cual Sri Krishna ejecuta su nara-lila (juego divino en apariencia humana) representa el escenario perfecto para las sensibilidades que acompañan a dicha performance, transracional y del todo desafectada por la influencia de este plano. Aunque en un nivel el sristi-lila (“juego de la creación material”) facilita a las jivas afectadas por karma el poder ejecer su voluntad en su intento por satisfacer sus desesos (y a su vez permite a maya-sakti tener un área de expresión permanente), la razón última y central de dicho lila será facilitar este divino descenso, con todo la incontenible celebración que ello representa. A este respecto Sri Visvanatha Cakravartipada menciona “el mundo material ha sido manifestado para que el lila de Sri Krishna se vea aún más dulce y colorido, y no simplemente para que los seres vivientes independientes sufran y disfruten los resultados de sus actividades. Esto último es de importancia secundaria” (significado al verso 10.14.37 del Bhagavata).

En otras palabras, aquello que principalmente motiva a Sri Krishna a manifestarse en este plano es su lila o, en otras palabras, sus devotos, ya que estrictamente hablando, “lila” se refiere en última instancia a la interacción amorosa entre Bhagavan y las jivas. Esta serie de puntos queda especialmente aclarada por Sri Hari mismo en los versos 8 y 9 del cuarto capítulo del Gita, en donde Krishna describe que el propósito central y primario de su nacimiento es nutrir a los devotos (especialmente aquellos a punto de alcanzar sadhana-siddha -perfección a través de la práctica-), “protegerlos”: protegerlos de sí mismos, estando agonizando en la noche oscura del alma, en intensa separación por él. Más allá de ejecutar terrestre su lila con sus eternos acompañantes, es por este tipo de devotos que Sri Krishna desciende. El castigar a los malvados y reestablecer el dharma serán funciones secundarias, que se darán como un subproducto de lo primero. “Y aquel que comprende tal secreto debidamente”, concluye Krishna en el verso 4.9 del Gita, “viene a mí al final de esta vida”.

Comprender “debidamente” el nacimiento de Dios no es algo tan sencillo. Y por encima de ello, comprender a aquella forma de Dios que se trasciende a sí misma hasta el punto de hacer a un lado dicha designación divina (Vraja Krishna), es aún más delicado. De esta forma, entender este suceso debidamente implica importantes elementos, algunos de ellos siendo los siguientes:

/ Ontológicamente hablando, Dios no nace, siendo que él es en verdad la fuente de todo. Y más aún, nada en verdad nace, siendo que todo lo que existe es un aspecto de una u otra energía del Supremo, las cuales existen sin inicio junto con él, su misma fuente. Por lo que al hablar del nacimiento de Dios recurriremos a la clásica analogía del sol en dos sentidos: a) aunque el sol nace, sabemos que únicamente lo que está ocurriendo es que el astro rey se encuentra apareciendo ante nuestra limitada capacidad perceptiva por lo que, estrictamente hablando, no nace (aunque nace) y b) el sol “nace” a diario pero a su vez se mantiene naciendo en todo momento en alguna otra parte, en aquellos momentos en donde no se encuentra presente ante nuestra visión: similarmente el janma-lila (juego divino en donde Dios adviene en la Tierra) se manifiesta perpetuamente en todo momento, en algún planeta Tierra, en alguno de los ilimitados universos dentro de la creación material de Bhagavan.

Aunque Sri Krishna se mantiene presentando su obra dramática divina continuamente en un eterno presente, nosotros en particular estaremos celebrando mañana aquella instancia específica en donde Sri Hari decidió agraciar el universo en el que nacimos, 5000 años atrás. Haremos eso basándonos en la revelación que llega a nosotros a través del infalible medio del sastra, especialmente del Srimad-Bhagavatam, en donde se nos brinda un resumen de no solo el nacimiento de Krishna, sino de lo que fue el resto de su estadía en este plano, así como de los escritos de los Goswamis, en donde se expande acerca de la descripción básica revelada en el Bhagavata.

/ Al referirnos al nacimiento de Krishna y al haber hablado previamente de cómo su descenso corresponde centralmente con el afecto de sus devotos, es un buen momento para recordar a Kavi Karnapura, quien menciona que “Krishna presenta su lila de nacimiento principalmente para Sri Yasomati”. Siendo que la mayor de las alegrías que una madre puede experimentar es dar justamente a luz, y siendo que en el nitya-lila Krishna no exhibe su pasatiempo de nacimiento, con la intención de agraciar especialmente a la sección de vatsalya-rasa (afecto maternal/paternal) él decide, de acuerdo a la visión de Kavi Karnapura, aparecer como un recién nacido. Este lila, así como todos los que se dan en la primera etapa de la tierna infancia de Sri Krishna (kumara-lila), giran en torno a su relación con sus padres (tal como nuestro propio caso). En la siguente edad (pauganda) la vida emocional de Krishna se centrará en sus amigos (sakhya) y finalmente en su eterna adolescencia (kisora) él se verá consagrado centralmente a su vida romántica amorosa (madhurya). 

/ En cuanto a la figura de Sri Yasoda, es importante destacar su posición como la madre real de Sri Krishna. Aunque aparentemente Krishna adviene en Mathura a partir de Srimati Devaki y Vasudeva, nuestros Goswamis han explicado claramente que dicha manifestación represente una expansión secundaria del Krishna que nace en Vraja, y quien representa la forma original de quien todas las demás manifestaciones divinas surgen. En última instancia, esto es confirmado por las más veneradas personalidades del linaje Gaudiya, las vraja-gopikas: en la primera línea de su primer verso de su famoso Gopi-gita (Srimad-Bhagavatam, capítulo 31), ellas invocan la expresión jayati te ´dhikam janmana vrajah: “tu nacimiento en la tierra de Vraja ha vuelto a dicha tierra extremadamente gloriosa”. Por otro lado, ha sido también claramente explicado cómo uno de los tantos nombres de Yasoda es también Devaki, lo cual nos permite entender en el contexto apropiado muchas de aquellas declaraciones que parecen dar a entender que Sri Krishna nació exclusivamente de Devaki, y no Yasoda.

/ Más allá de las posibles lecturas literal y esotérica, en un sentido interpretativo Sri Krishna Janmastami representa el sagrado momento de diksa, en donde Sri Guru imparte el mantra al discípulo, y en dicho sonido se encuentra la más elevada concepción de la divinidad, la cual es trasladada de un corazón al otro. En el Bhagavata se describe cómo tanto Devaki como Yasoda quedan embarazadas de una forma similar, en el marco del sonido revelado, todo se asemeja a la idea cristiana de la sagrada concepción, en donde aquel que es invocado no lo hace a través del medio físico de la carne ni la psiquis humana, sino exclusivamente mediante el más profundo e influyente principio espiritual: el sonido divino.

Así Dios también nace, pero necesitamos entender de qué forma única él hace esto. Y de esta forma, con la debida concepción de qué es lo que verdaderamente está ocurriendo en un día como este, somos invitados a celebrar Sri Krishna Janmastami. La verdadera celebración acontece en el plano de nuestra consciencia, la cual se verá animada y activada en relación a la devoción pura, todo lo cual podrá realmente penetrarnos e invadirnos mediante la debida concepción y guía. Que tengan todos un muy feliz Sri Krishna Janmastami.

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