BHAKTI EN LA JĪVA: ¿INHERENTE O HEREDADO? / Parte 1: El Bhakti proviene del Bhakti

Parte 1 de una serie de once capítulos por Swāmī Bhakti Praṇaya Padmanābha publicados originalmente en The Harmonist

La naturaleza inquisitiva que acompaña a la especie humana se encuentra particularmente inclinada hacia la búsqueda de los orígenes. Existe una notable tendencia en todos nosotros en esta dirección que nos diferencia a los humanos de otros seres en diferentes cuerpos, con sus respectivas series de preguntas y respuestas. Eventualmente, en la medida en la que nuestra conciencia va quedando cubierta por capas sucesivas de ilusión dentro de la existencia mundana, esta naturaleza nos impulsa a interesarnos cada vez más (hasta el punto de la absorción) en los meros hechos y consecuencias externas de la existencia, sin introducirnos más profundamente en la realidad causal de las cosas, en el principio activo que pone en movimiento la “maquinaria dinámica” de nuestra propia vida. Entonces, aún con más razón, no debería ser una excepción a esta regla que aquellos que emprenden el camino del bhakti lleguen a esta pregunta tan importante: ¿cuál es la génesis misma de la devoción?

En este sentido, encontramos información valiosa revelada por nuestros ācāryas que, al ser conocida y asimilada correctamente, nos permitirá establecer aún más la posición independiente y absoluta del bhakti dentro de nosotros mismos. A diferencia de otros procesos (en los que, a medida que los practicantes se acercan a la meta, su práctica se reduce cada vez más y finalmente abandonan toda práctica para absorberse en la meta alcanzada), el sādhana y el sādhyadel bhakti son en realidad el mismo. Entonces, a medida que un bhakta se acerca a su objetivo, la práctica se intensifica cada vez más, lo que muestra la supremacía del bhakti como una situación post-liberada en curso. Además, hipotéticamente, si analizáramos los orígenes del bhakti y encontráramos algún factor específico que fuera independiente de la devoción (que por lo tanto fuera considerado como su punto de partida), este componente naturalmente nos llevaría a reconsiderar la naturaleza suprema del bhakti, confiriéndole un origen diferente a él mismo. Para evitar tal contradicción, el Bhāgavata por tanto declara que el bhakti surge del bhakti, con el único propósito de seguir expresando continuamente un tipo de devoción mayor y mejor ad infinitum:

Al recordar e inspirar a otros devotos a recordar al Señor, quien destruye todos los pecados, se les erizarán los vellos en éxtasis por prema-bhakti, el cual es producido por sādhanabhakti.[i]

Es precisamente en este importante śloka en donde encontramos la famosa declaración bhaktyā sañjātayā bhaktyā—el bhakti proviene del bhakti.[ii] En otras palabras, el hecho de que el bhakti tenga sus orígenes en el bhakti implica que el comienzo de la devoción es generado por sādhu-saṅga, uno de los aṅgas centrales de la práctica devocional. Esta misma idea está claramente establecida en una famosa cita del Bṛhad-nāradīya Purāṇa:

bhaktis tu bhagavad-bhakta-saṅgena parijāyate 

sat-saṅgaḥ prāpyate puṁbhiḥ sukṛtaiḥ pūrva-sañcitaiḥ

La inclinación hacia el bhakti se despierta mediante la asociación con los bhaktas de Bhagavān. La jivaobtiene ese sat-saṅga a través del efecto acumulado de su bhakti-sukṛti, generado durante mucho tiempo.[iii]

El significado de este verso debe entenderse correctamente. Generalmente se establece que el comienzo mismo de la vida devocional es śraddhā (fe), y solo entonces se continúa con sādhu-saṅga. Pero al analizar este proceso con mayor detalle, encontramos que antes de esta fe inicial se menciona el concepto de sukṛti (mérito piadoso), el cual se genera inicialmente sin estar consciente de ello (ajñāta) y luego eventualmente conscientemente (jñātā). Por ejemplo, en el primer caso una jīva puede mostrar una predisposición favorable hacia un Vaiṣṇava y así acumular su primera impresión de sukṛti todavía sin estar oficialmente inclinada hacia el (o siquiera consciente del) bhakti; el último caso se aplica a aquellos practicantes que han aceptado y comprendido la necesidad de continuar alimentando su propio crédito devocional para permanecer dentro de los parámetros progresivos del bhakti. La idea de sukṛti que encontramos en cualquiera de estos dos casos se refiere específicamente al bhakti-sukṛti (o el tipo de mérito que nos acerca a la devoción), mientras que en otros casos podemos hablar de varios tipos de crédito piadoso que nos inclinan hacia otras direcciones, como bhukti o mukti.

Si establecemos entonces el concepto de ajñāta-sukṛti como el origen último del bhakti, nuestra búsqueda culminará de nuevo inevitablemente a los pies del sādhu, por cuya misericordiosa asociación un alma recibe su primera conexión con el mundo de la devoción.[iv] Es en el contexto de presentar el adhikāra para participar en bhakti que Śrīla Rūpa Goswāmīpāda declara este mismo punto en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu:

Cuando, debido a un inconcebible golpe de suerte, una persona desarrolla la fe y el gusto por servir a Kṛṣṇa mediante impresiones especiales (que surgen de la asociación previa con devotos) y no está demasiado apegado ni desapegado de los objetos materiales, esa persona es elegible para sādhana-bhakti.[v]

De esta manera, este primer tipo de sādhu-saṅga que recibe la jiva (sin siquiera ser consciente de ello) constituye el comienzo mismo del bhakti en su vida. Y esta asociación es una de las expresiones centrales de la devoción en sí misma, la cual continuará generando nuevas etapas de bhakti mejorado en la forma de sādhanabhāva y eventualmente prema, tal como Bhagavān mismo declara en el siguiente verso del Bhāgavata:

En la asociación de los devotos más exaltados, los temas de mis gloriosos pasatiempos se realizan directa e internamente, llevando al devoto al plano de niṣṭha. Entonces esos mismos temas se convierten en un elixir para el corazón y los oídos en la etapa de ruci. A medida que se saborean estos temas, las etapas de āsaktibhāva y finalmente prema se desarrollan rápidamente de forma secuencial.[vi]

Aunque el sukṛti antes mencionado a veces puede describirse como “mérito”, debe entenderse que lo que mueve a un sādhu genuino en su interacción con las jīvas en este mundo no es el principio de justicia sino el de la gracia sin causa. Por lo tanto, se nos enseña a recibir siempre el bhakti como una gracia que desciende por encima de nuestras cabezas, sin que realmente merezcamos tal regalo y sin embargo necesitándolo profusamente. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura presenta y analiza en su totalidad este tema al comienzo de su Mādhurya-kādambinī, en relación con lo cual ofreceremos una breve explicación a continuación.[vii]

Inicialmente, Śrīla Cakravartīpāda declara que Bhakti-devī tiene los mismos atributos que el propio Bhagavān, siendo uno de ellos la libertad total, lo que la lleva a manifestarse por su propio deseo, independientemente de cualquier causa que podamos intentar establecer (siendo este uno de las los significados del “bhakti proviene del bhakti”). Encontramos declaraciones que apoyan esta idea en el Bhāgavata (1.2.6), en donde se nos informa que la devoción no tiene causa alguna (ahaitukī) y es incontenible (apratihatā).[viii] De manera similar, en el Bhāgavata encontramos el críptico término yadṛcchayā, el cual aparece más de veinte veces a lo largo del texto y que se refiere a cómo se puede lograr la devoción. En la mayoría de estos casos, yadṛcchayā se traduce como “por su propia voluntad”. El diccionario define la palabra yadṛcchā como “independencia” o “libertad de deseo y acción”, lo que indica el principio de la intervención divina mediante el cual alguien puede estar moviéndose en este mundo, pero no bajo la influencia de sus olas kármicas, siendo realmente llevado por una ola muy diferente—el bhakti

En su comentario al Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.15, Śrīla Jīva Goswāmī cita el Bhāgavata 1.19.25, en donde yadṛcchayātambién se utiliza para indicar cómo Śukadeva Goswāmī apareció “por voluntad propia” en la asamblea de los sabios. En este comentario, Śrī Jīva también menciona que yadṛcchayā indica “la asociación con un gran devoto, la cual surge por la misericordia de ese mismo devoto”. En otras palabras, la idea de que el bhakti proviene del bhakti implica que el bhaktiproviene de los bhaktas o, en otras palabras, de uno de los aspectos principales del bhakti mismo: sādhu-saṅga. Esto es confirmado una vez más por el Bhāgavata cuando Prahlāda insinúa indirectamente que sādhu-saṅga es la única forma a través de la cual se puede despertar la consideración devocional:

En aquellos que están concentrados únicamente en la vida familiar, quienes debido a sus sentidos desenfrenados están inmersos en el infierno [del saṁsāra], y que mastican repetidamente lo que ya ha sido masticado, no se despierta una consideración devocional hacia Śrī Kṛṣṇa ni por las instrucciones de otros [que están igualmente apegados], ni por sus propios esfuerzos, ni por una combinación de ambos.[ix]

Este punto también es establecido en el significado de Viśvanātha Cakravartī dos versos más adelante: “Prahlāda comprende que el bhakti no surge en su padre, ya que su padre no tiene el polvo de los pies de los devotos.”

En la introducción del Mādhurya-kādambinī, Viśvanātha describe hermosamente la naturaleza sin causa de la misericordia del devoto, que es tal como la de Kṛṣṇa, ya que todas las cualidades de Kṛṣṇa se transfieren a su devoto. En este sentido, alguien podría decir que tal gracia puede que no sea distribuida de la misma forma por el devoto. Mientras que en el caso de Dios esto se consideraría una falta (ya que su cualidad de imparcialidad se vería afectada), en el caso del devoto esto encaja perfectamente con la descripción śāstrica de un madhyama-bhakta, quien actúa con discernimiento y, en consecuencia, beneficia a todo el mundo. Así, a pesar de mostrar una aparente parcialidad, él no deja de ser imparcial (porque incluso cuando descuida a determinadas personas, lo hace basándose en el criterio de lo que es mejor para cada uno), y por tanto su bhakti es no afectado. De hecho, es por la gracia de tales madhyama-bhaktas que las almas ordinarias pueden obtener bhakti. Y la causa de tal misericordia es el bhakti que reside dentro del corazón de esas gran almas. Y dado que tal misericordia no puede aparecer sin la existencia del bhakti, nuevamente la conclusión es que el bhakti es la causa del bhakti.

Śrī Viśvanātha luego establece el hecho de que cuando Kṛṣṇa se encuentra bajo el control afectuoso de sus devotos, su misericordia sigue a la de ellos o elige manifestarse a través de ellos. Así, el bhakti que reside en el corazón de un devoto lleva a Śrī Kṛṣṇa a otorgar su misericordia a los demás, y así se establece nuevamente el hecho de que solo el bhaktipuede ser la causa del bhakti. Con respecto al posible argumento de que un devoto está bajo el control de Kṛṣṇa y, por lo tanto, su misericordia no es independiente de Bhagavān (lo cual contradeciría la naturaleza independiente del bhakti), se explica que Śrī Kṛṣṇa se ha subordinado voluntariamente a sus devotos al concederles plenamente su kṛpā-śakti.[x] Por lo tanto, ellos no dependen de Kṛṣṇa para entregar su misericordia, sino que pueden hacerlo con total libertad. Si este no fuera el caso, sería imposible para las jīvas obtener la gracia de Kṛṣṇa, puesto que el Señor se encuentra absorto en su propio gozo divino. Y aunque comprende la condición dolorosa de las baddha-jīvas, no tiene una experiencia personal del sufrimiento de un alma cuando está bajo la influencia de māyā-śakti (y la compasión plena solo puede surgir cuando uno es consciente del dolor de el otro). Debido a que Kṛṣṇa es la máxima encarnación de la bienaventuranza visceral, es imposible para él, a pesar de su omnipotencia, experimentar un dolor empático completo por las almas condicionadas.[xi]Por lo tanto, la única oportunidad que tiene una jiva para obtener la liberación es a través del sādhu, quien también se encuentra más allá de las guṇas. Pero así como alguien que se despierta de una pesadilla todavía recuerda ese sentimiento, un sādhu aún recuerda las miserias que tuvo que sufrir en vidas anteriores en este mundo, y es este sentimiento el que le permite al sādhu ser compasivo y así derramar su misericordia sobre las jīvas. Por consiguiente, la enfática conclusión final de Śrī Viśvanātha Cakravartīpāda es que las almas pueden recibir la gracia de Dios solo a través del canal de su devoto, y de ninguna otra manera. De nuevo, el bhakti proviene del bhakti en el contexto de sādhu-saṅga.[xii]

Este particular y único concepto (el bhakti como causa del bhakti mismo) nos enseña que el fruto del bhakti en la práctica (sādhana-bhakti) es finalmente bhakti en amor puro por Kṛṣṇa (prema-bhakti), lo que nos muestra cómo el bhakti es en sí mismo puruṣārtha-śiromaṇi, la joya cimera de todas las metas de la vida y la mayor manifestación del svarūpa-śakti de Śrī Hari, el cual es omnipresente, encantador, vitalizante, superexcelente, completamente independiente y auto-manifiesto, tal y como Hari mismo. Como se dijo anteriormente, a diferencia de otros procesos en los que a medida que los practicantes se acercan a la meta la práctica se reduce cada vez más y finalmente es abandonada para así absorberse en la meta alcanzada, tanto el sādhana como el sādhya del bhakti son el mismo (ambos son bhakti). Es así que a medida que un bhakta se acerca a su objetivo respectivo, la práctica se intensifica aún más, desde sādhana, la etapa inmadura del bhakti, hasta bhāva y prema, sus etapas avanzadas. E independientemente de la etapa en la que uno pueda estar en el momento presente, descubriremos que lo que ha actuado como la causa fundamental del nacimiento del bhakti (sādhu-saṅga) aún conserva su influencia principal a lo largo del camino, incluso dentro de la arena última y más elevada del amor divino:

kṛṣṇa-bhakti-janma-mūla haya ‘sādhu-saṅga’
kṛṣṇa-prema janme, teṅho punaḥ mukhya aṅga

La causa raíz que da nacimiento al Kṛṣṇa bhakti es sādhu-saṅga. Incluso cuando nace el Kṛṣṇa premasādhu-saṅga sigue siendo lo más esencial.[xiii]

Por lo tanto, si el bhakti proviene del bhakti, y esto a su vez implica sādhu-saṅga y obtener de tal saṅga una clase única de gracia inmerecida (la cual siempre estará más allá de nuestro propio alcance), nuestra conclusión natural inmediata será que la devoción no es más que un regalo que proviene de fuera de nosotros, y no un elemento que se encuentre inherentemente presente dentro de la constitución misma del jīva-śakti.

Continuará.

Notas

[i] Śrīmad Bhāgavatam 11.3.31

[ii] De forma interesante, la palabra sañjātayā incluye el término jāta (nacido), el cual habla de cómo el bhakti realmente nace en algún momento y, por lo tanto, no es inherente a la jiva

[iii] Bṛhad-nāradīya Purāṇa 4.33. Véase el Bhagavad-gītā 7.28 para una versión similar de este verso del Purāṇa.

[iv] En su comentario al Śrīmad Bhāgavatam 1.2.21, Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura ofrece una lista alternativa de catorce etapas del bhakti, comenzando con sādhu-saṅga. (Esta lista es similar, pero también diferente, a las conocidas nueve etapas presentadas por Rūpa Goswāmī en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu) Primeramente Viśvanātha describe la misericordia de los devotos, luego el servicio a los devotos (estos dos siendo el primer tipo de sādhu-saṅga, que de cierta forma es “accidental”). Solo entonces llega la fe y el segundo tipo “intencional” de sādhu-saṅga como una respuesta necesaria a la conversión. Viśvanātha menciona estas catorce etapas nuevamente al comentar sobre la conversión de Nārada. En este contexto, él dice lo siguiente en su significado al verso 1.5.23: “No existe otra causa para el bhakti puro que no sea la misericordia afortunada de los devotos del Señor”. 

[v] Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.14

[vi] Śrīmad Bhāgavatam 3.25.25

[vii] Este mismo tema también ha sido muy bien descrito por Śrīla Jīva Goswāmī en el Bhakti-sandarbha 179–180.

[viii] En su comentario a este verso del Bhāgavata, Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice: “¿En qué sentido es que el bhakti no tiene causa de acuerdo a este verso? Debido a que la misericordia del Señor está incluida en la misericordia del devoto, y debido a que tal misericordia está incluida en la asociación con los devotos, y debido a que la asociación con el devoto es un aṅga de bhakti, se dice que el bhakti no tiene causa (ya que un aṅga del bhakti causa bhakti). Además, la causa de la misericordia de un devoto no es más que el bhakti presente en el corazón de ese devoto, porque sin ese bhakti en su corazón, no hay posibilidad de que surja su misericordia. Por tanto, en todos los sentidos, el bhakti es la causa del bhakti”.

[ix] Śrīmad Bhāgavatam 7.5.30

[x] A este respecto podemos citar el Śrīmad Bhāgavatam 10.2.31, en donde la expresión sad-anugrahaḥ (“aquel cuya gracia se manifiesta a través de los santos”) se encuentra en conexión con Bhagavān. En su Bhakti-sandarbha (180), Śrī Jīva Goswāmī profundiza en este término, diciendo que sad-anugrahaḥ significa que “Bhagavān es quien bendice a otros (anugṛhṇāti) solo a través del portal de sus devotos auténticos (el sat)”. Alternativamente, esto significa que “Bhagavān es aquel cuya gracia es los devotos mismos”. En cualquier caso, la importancia es que la gracia de Bhagavān que está disponible en el mundo se encuentra presente solo en la forma de devotos auténticos, y de ninguna otra forma.

[xi] Dios no ignora el sufrimiento de los seres condicionados, pero ese sufrimiento no toca su corazón. No obstante, él se refiere al sufrimiento de las jīvas mientras instruye a Arjuna en el Gītā y mientras le habla a Uddhava en el Bhāgavata. En términos de psicología moderna, podríamos hablar aquí de empatía cognitiva y empatía afectiva. Mediante la empatía cognitiva, uno conoce el sufrimiento de los demás y puede actuar para ayudarlos (pero esa persona no ha experimentado su sufrimiento personalmente). Mediante la empatía afectiva sí se siente realmente el sufrimiento (por haberlo vivenciado uno mismo). Por lo tanto, se puede decir que Kṛṣṇa conoce el sufrimiento de los seres vivientes, pero no lo siente. De este modo, él no les concede bhakti, aunque sí instruye sobre dicho bhakti. Bhagavān transmite su propio svarūpa-śakti en la forma de bhakti a sus devotos. Por su propia naturaleza, Bhagavān se encuentra directa y personalmente involucrado únicamente con su svarūpa-śakti. Por lo tanto, él sólo reciproca directamente con sus devotos, en quienes (y en tanto que) el svarūpa-śakti está presente. Con respecto a aquellos cuya conciencia se desvía de él, permanece neutral. Esto significa que su forma de lidiar con ellos es indirecta, a través de las leyes impersonales de la administración cósmica. Véase el Bhagavad-gītā 9.29 para ver un ejemplo de esto.

[xii] Para un análisis más detallado y completo de esta sección introductoria del Mādhurya-kādambinī, véase los primeros once episodios de Dulal Chandra dasa, Madhurya Kadambinihttps://www.youtube.com/watch?v=KTWdjq9djo4&list=PL_RPvkYaL9m3EVJGyDZ9OXpKa0MLp4Cm6.

[xiii] Caitanya-caritāmṛta 2.22.83.

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