BHAKTI EN LA JĪVA: ¿INHERENTE O HEREDADO? / Parte 4: La fuente de nuestro siddha-deha

Parte 4 de una serie de once capítulos por Swāmī Bhakti Praṇaya Padmanābha publicados originalmente en The Harmonist

En nuestros artículos anteriores hemos intentado establecer cómo, según la revelación Gauḍīya, el bhakti no es inherente a la jīva: el bhakti, la esencia del svarūpa-śakti, llega a nosotros a partir del bhakti mismo. Además, hemos demostrado que si el bhakti no es intrínseco a la constitución del jīva-śakti, tampoco lo es prema ni rasa, la experiencia última del alma en relación con Bhagavān en la trascendencia. Aunque uno implica naturalmente al otro (y por lo tanto, la no inherencia del bhakti debería demostrar naturalmente la no inherencia del rasa y del prema) en este artículo profundizaremos en esta idea, pero desde un punto de vista diferente, analizando la fuente original de nuestro siddha-deha o cuerpo espiritual perfeccionado.

Para empezar, podemos invocar el Paramātmā-sandarbha 47, en donde Śrī Jīva Goswāmī afirma que existen dos categorías de jīvas: aquellas que tienen la suerte de haber recibido conocimiento acerca de Bhagavān (nitya-siddhas) y aquellas que son desafortunadas y, por lo tanto, están atrapadas en māyā (nitya-baddhas). De forma similar a lo que establece Śrī Rūpa Goswāmī en su propio tratado devocional, aquí Śrī Jīva establece categóricamente la existencia de los nitya-siddhas, o aquellas almas que perpetuamente poseen un siddha-deha, y los nitya-baddhas, o aquellos seres materialmente condicionados desde un tiempo sin inicio, quienes no poseen ningún siddha-deha en absoluto, aunque cuenten con el potencial latente para tenerlo: cada alma tiene un contenedor, pero no todos se encuentran llenos de una identidad divina específica. A lo largo de su Paramātmā-sandarbha, Śrī Jīva ha establecido que Dios tiene tres potencias distintas: intrínseca, intermedia y externa. Aunque él también define las características del ātmā con sumo detalle, Śrī Jīva nunca menciona que el siddha-svarūpa esté dentro del ātmā. Más bien, en su Prīti-sandarbha (10), él declara que el siddha-deha es dado por Dios cuando uno se vuelve calificado para entrar al mundo espiritual. Allí, Śrī Jīva explica que las formas espirituales existen eternamente en el dominio espiritual, y las jīvas que desean esas formas en su sādhana son bendecidas con ellas al alcanzar su espiritualmente deseado sādhya[i]. Esta es también la experiencia de Nārada, la cual él relata a Vyāsa en el Bhāgavata utilizando la palabra específica prayujyamāne (“habiendo sido otorgado” o, en las palabras de Śrīdhara Swāmī al él comentar este verso, “el siddha-deha es entregado por el Señor”) de la siguiente manera: 

Habiéndoseme otorgado un cuerpo trascendental apropiado para un asociado de la Personalidad de Dios, el cuerpo compuesto de los cinco elementos materiales, con karmas relacionados al cuerpo actual, se desvaneció[ii].

De manera similar, hay otros dos casos famosos en el Bhāgavata en donde se describe claramente la concesión de un siddha-deha en relación con Ajāmila y Gajendra, respectivamente:

Después de ver esas formas, él abandonó su cuerpo en este lugar sagrado en el Ganges e inmediatamente obtuvo un cuerpo espiritual como asociado del Señor[iii].

Las personas que desean dharmaarthakāma y mokṣa adoran al Señor y alcanzan el destino deseado. Qué decir de otras bendiciones, ellos también reciben un cuerpo espiritual. Que ese Señor de misericordia ilimitada me libere y conceda tal cuerpo espiritual[iv].

Un siddha-deha es un cuerpo constituido de expresión extática, conocido por momentos como bhāva-deha (un cuerpo hecho de emociones). Otra forma de referirse a su constitución sería en términos de amor divino, Kṛṣṇa prema. Este Kṛṣṇa prema es nitya-siddha o eternamente existente y eternamente perfecto, ya que existe perfectamente en los eternos asociados de Kṛṣṇa. Por otro lado, la conexión de la baddha-jīva con este nitya-siddha-prema comienza dentro del tiempo, en este mundo. Entonces, aunque el bhāva/prema es eterno, nuestra participación en él tiene un comienzo en el tiempo. Sin embargo, en Goloka el bhāva siempre se manifiesta a sí mismo de manera diferente en formas cada vez más nuevas: el prema es completo en su “eterno existir” pero a su vez siempre se encuentra aumentando en su “eterno devenir”. Y es solo debido a esto que realmente podemos tener eventos en el mundo espiritual, tales como alcanzar unsiddha-deha[v]. En otras palabras, podríamos decir que nuestro siddha-deha está latente en el svarūpa-śakti, pero no como un traje esperándonos en un armario de alguna energía espiritual abstracta. El svarūpa-śakti está personificado en las figuras de los nitya-pāriṣadas de Bhagavān. Y cuando la devoción correspondiente aparece en nuestros corazones, una nueva “ola de eterno devenir” se manifiesta en sus corazones, lo que nos permite a nosotros volvernos completamente una identidad particular[vi]. Esto está claramente establecido en la definición misma de sādhana-bhakti de Rūpa Goswāmī:

La acción de los sentidos que produce la etapa de bhāva es denominada sādhana-bhakti. Este estado alcanzado de bhāva-bhakti (sādhyatā) es un sthāyi-bhāva eterno, el cual no es creado sino que simplemente se manifiesta dentro del alma mediante la energía espiritual del Señor[vii].

Tanto Śrī Jīva Goswāmī como Viśvanātha Cakravartī comentan lo siguiente: 

Puede surgir la duda de que, dado que este estado se alcanza (sādhya), lo que implicaría que se produce artificialmente, no es entonces el objetivo final. La segunda línea responde a esta duda diciendo que el mismo es eterno y simplemente aparece dentro del corazón. Esto se debe a que su aparición (pero no su creación) será llevada a cabo en el futuro mediante las acciones especiales de las más excelentes transformaciones (samvit y hlādinī) del svarūpa-śakti del Señor (que son perfectas y eternas).

En relación con esto, Śrīla Jīva Goswāmī declara en su Prīti-sandarbha (65) que “Kṛṣṇa siempre ha colocado un objeto completamente dichoso de su potencia de placer (hlādinī-śakti) dentro de los corazones de sus devotos, y cuando este es capturado en el corazón del devoto, brilla allí como prema”. Aunque algunos pueden tomar esta declaración como prueba de la inherencia del bhakti, esta sección en realidad habla de lo contrario. La misma dice claramente bhakta-vṛndeṣv eva nikṣipyamānā (colocado en los devotos), por lo que no habla de algo que ya está allí y que de repente “despierta”. Además, Śrī Jīva ha hecho un análisis minucioso y muy elaborado de prīti o prema en su Prīti-sandarbha, y él nunca dice allí ni una sola vez que el prema se encuentra dormido en la jīva. Él establece claramente que el prema es el hlādinī-śaktiy que el mismo proviene de Kṛṣṇa. Si el prema estuviera dormido en la jīva, Śrī Jīva lo habría dicho de una manera totalmente evidente, como es su estilo de presentación en sus Sandarbhas.

Entonces, aunque el bhāva que uno alcanzará es eterno, los aspectos específicos de ese bhāva tienen un comienzo que resulta de una combinación de gracia y una voluntad espiritualmente avanzada. El svarūpa-śakti se encuentra manifestando nuevos līlās eternamente. ¿Ya están ellos ahí? No. De manera similar, los nuevos siddha-dehas (identidades espirituales perfectas) se manifiestan a partir de los bhāvas eternos para el servicio de Kṛṣṇa, tal como lo hacen los nuevos līlās. ¿El encuentro de Gopa-kumāra con Kṛṣṇa en Goloka y el desmayo de Kṛṣṇa, etc., constituyeron un nuevo līlā o uno que ya estaba sucediendo? De esta manera, tenemos nuevos svarūpas y nuevos līlās correspondientes, ambos constituidos por bhāvas eternos. De este modo, el prema es completo y aun siempre se expande en episodios cada vez más nuevos. No es una eternidad estática como la de nirviśeṣa Brahman: es un devenir dinámico y eterno. 

A este respecto, hay un verso importante del Bṛhad-bhāgavatāmṛta (2.4.190) que dice: “¿Quién es capaz de conjeturar la opulencia de su pasatiempo de otorgar diversos gustos? Él tiene la majestuosa capacidad de realizar variados līlās, y su corazón es tan profundo como millones de océanos”. En su comentario a su propio verso, Śrī Sanātana Goswāmī explica la palabra compuesta vicitra-tat-tad-ruci-dāna-līlā-vibhūtim así: “[Él] distribuye (dānam) a ellos (las diversas personas que adoptan diferentes tipos de adoración) los diversos tipos de (vicitrāṇāmbhāvas específicos (rucinām) o gustos. Si la lectura es tāna en lugar de dāna en la palabra compuesta, entonces el significado es “él expande” (en lugar de “distribuye”). La razón detrás de expandir (o distribuir) varios tipos de gustos se da en el adjetivo vicitra-līlā-vibhāvasya: aquel que tiene varios tipos de opulencias (vibhāva) en sus maravillosos (vicitralīlās. De lo contrario, él no lograría el propósito de sus diversos līlās”. En otras palabras, la naturaleza del svarūpa-śakti de Kṛṣṇa es expandir constantemente nuevos tipos de gustos en el contexto del līlā, lo que incluye la manifestación de nuevos siddha-dehas que nutren aun más al līlā.

Cuando un bhakta recibe su identidad espiritual su constitución taṭastha no cambia a svarūpa-śakti; más bien, la misma queda completamente imbuida del svarūpa-śakti. En realidad, esto comienza incluso antes de recibir un siddha-deha, por lo que con más razón se aplica esto en este punto más elevado, cuando se recibe un sthāyi-bhāva. En otras palabras, el taṭastha-śakti puede tener un tipo de integración con el svarūpa-śakti que no puede tener con māyā-śakti. Es por ello que al obtener un siddha-deha, el devoto se vuelve realmente (totalmente uno con) ese cuerpo, mientras que esto no sucede con un cuerpo material, porque jiva-śakti māyā-śakti no se mezclan. Pero, curiosamente, el svarūpa-śakti también tiene el poder de transformar a māyā-śakti y espiritualizarla en la forma de un sādhaka-deha. Así que aun más tiene el poder de integrarse con el jiva-śakti, que es consciencia. Dicha energía hará su entrada en la jiva, culminando en una forma de amor: un cuerpo espiritual. De modo que podemos comparar a una taṭastha-jīva que está completamente imbuida de svarūpa-śakti con una barra de hierro que es puesta al rojo vivo al ser colocada en el fuego, y de esta misma forma el ātmā se une eternamente a un cuerpo que consiste en svarūpa-śakti. De hecho, existe unidad entre los dos śaktis ya que la taṭastha-jīva no sentirá en ese momento que el sthāyi-bhāva es algo externo a ella. Entonces, en el momento adecuado y como un regalo de Bhagavān y su svarūpa-śakti, un devoto recibirá un siddha-deha plenamente perfeccionado de acuerdo con la afinidad interna específica cultivada durante el sādhana:

¡Oh Señor! Tú, a quien podemos acercarnos al escuchar de ti, al verte y servirte directamente, entras y permaneces en el loto del corazón de tus devotos infundido con bhakti-yoga. ¡Muy alabado Señor! Por tu misericordia, tú les otorgas a ellos cuerpos espirituales apropiados de acuerdo al humor que han cultivado durante su sādhana[viii].

Para concluir esta sección, analicemos alguna śāstra-pramāṇa adicional que muestra cómo el siddha-deha se hereda y no es inherente a la naturaleza de las taṭastha-jīvas:

  1. En el comentario de Viśvanātha Cakravartīpāda al Śrīmad Bhāgavatam 12.7.18, él explica que las famosas líneas muktir hitvānyathā rūpaṁ sva-rūpeṇa vyavasthitiḥ (Śrīmad Bhāgavatam 2.10.6) significan “alcanzar una forma espiritual”.
  2. En el Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.3.54, Śrīla Rūpa Goswāmīpāda declara que “debido a una ofensa contra un devoto de lo más querido al Señor, incluso el bhāva real será destruido si la ofensa es grave. Si la ofensa es mediana, el bhāva se volverá bhāvābhāsa. Si la ofensa es leve, el bhāva se convertirá en uno de tipo inferior”. Dado que la última opción habla de la degradación del bhāva en términos de los cinco sthāyi-bhāvas (madhura-raticonvirtiéndose en dāsya-ratidāsya-rati convirtiéndose en śānta-rati, etc.), ¿cómo podríamos explicar tal degradación si el siddha-deha fuera inherente al ātmā[ix]?
  3. En su Rāga-vartma-candrikā (2.7), Śrī Viśvanātha revela que para alcanzar su destino final en Goloka (también llamado vastu-siddhi), un sādhana-siddha debe nacer primero en el útero de una gopī en el Vṛndāvana terrestre donde Kṛṣṇa esté realizando su nara-līlā. Al recibir la asociación de nitya-siddha-parikaras, ese devoto podrá desarrollar aun más su prema hasta el punto de entrar en el nitya-līlā. Si nuestro propio siddha-deha ya fuera inherente, ¿qué necesidad habría de este proceso?
  4. En el Paramātmā-sandarbha 28, las palabras eka-rūpa svarūpa-bhāk significan que la jīvātmā es “uniforme en naturaleza” y “situada en su propia naturaleza esencial”, respectivamente. La misma no sufre ninguna modificación y tiene potencias inherentes. Por lo tanto, es eka-rūpa o de forma fija y uniforme, y svarūpa-bhāk o situada en su propia naturaleza esencial. Aquí “uniforme” también significa que todas las almas son iguales, así como los átomos individuales son uniformes por naturaleza. No existen sakhya-rasa-baddha-jīvas o mādhurya-rasa-baddha-jīvas. Sin embargo, las jīvas pueden eventualmente experimentar rasa por la entrada del bhakti. Las baddha-jīvas son de un tipo uniforme, mientras que existen diferentes tipos de bhakti. Por lo tanto, “situada en su propia naturaleza esencial” significa que la taṭastha-jīva es completa en sí misma y es por eso que puede volverse ātmārāma o auto-satisfecha. Pero también tiene otras cualidades que, en relación con nuestra exposición, le dan el potencial de alcanzar un bhakti-siddha-svarūpa.
  5. En el Bhakti-sandarbha 112 encontramos una declaración de Sarvajña Muni citada por Śrīdhara Swāmī en su comentario sobre el Śrīmad Bhāgavatam 10.87.21, la cual dice: “Incluso las almas liberadas aceptan un cuerpo a partir de su libre albedrío [esto quedando implícito en el término līlayā: esto es, ‘juguetonamente’] y de este modo adoran al Señor”. Aquí, nuevamente podemos apreciar que la aceptación de un siddha-deha es voluntaria, a partir del propio libre albedrío, en lugar de una condición predeterminada en la constitución de la jīva[x].
  6. Con respecto a la elección de la jīva, incluso podríamos presentar otro interesante punto de vista: si el cuerpo espiritual está eternamente presente en el corazón como una semilla, ¿cómo entonces la jīva puede alcanzar muktifinal (y por lo tanto eterno) y así elegir no obtener un cuerpo espiritual (sāyujya-mukti)?[xi] Ciertamente no es el caso que el alma liberada, deseando fusionarse eternamente con Brahman, reconozca la semilla de un siddha-dehay luego decida devolvérsela al Señor como un paquete a Amazon.
  7. Finalmente (y en relación con las dos declaraciones anteriores), el Vedānta-sūtra analiza el estado del mukta en la liberación una vez que ha abandonado su cuerpo material. El Govinda-bhāṣya de Baladeva Vidyābhūṣaṇa confirma que el sādhaka liberado puede aceptar un cuerpo espiritual (¡o incluso varios!) o no tener ningún cuerpo (sāyujya-mukti). En su comentario al Sūtra 4.4.12, él dice:

“Ahora, dado que el ser liberado es satya-saṅkalpa (aquel cuyos deseos se satisfacen instantáneamente), Bādarāyaṇa Ṛṣi (Vyāsadeva) opina que el ser liberado puede ser ‘de ambos tipos’, ya que encontramos declaraciones del śruti en ambas direcciones. Él acepta que la jīva en su estado liberado puede existir con o sin un cuerpo. Esto sería tal como el sacrificio de Dvādaśāha. Según el deseo del patrocinador (yajamāna) del Dvādaśāha, el sacrificio puede ser un Satra cuando tiene muchos patrocinadores o un Ahīna cuando solo tiene un patrocinador. No hay ninguna contradicción aquí.

“El significado es que de la misma manera, el alma liberada, por su propia voluntad, puede aceptar un cuerpo o no aceptarlo. Esta es la verdad: mediante brahma-vidyā, los seres liberados han cortado con todas las coberturas y se han convertido en satya-saṅkalpas. Entre ellos, aquellos que desean un cuerpo obtendrán uno solo por ese deseo. Como dice el śruti (Chāndogya Upaniṣad 7.26.2), ‘Él se convierte en uno, dos, once y así sucesivamente’. Pero aquellos que no desean un cuerpo no se volverán así (espiritualmente corporificados), tal como la declaración delśruti (Chāndogya Upaniṣad 8.12.1) que dice: ‘Ciertamente es incorpóreo’”[xii].

Nuevamente, nuestra conclusión es que ciertamente no hay un figuración fijada eternamente en el corazón del ātmā que determine qué siddha-deha uno alcanzará. Aunque los párrafos aquí mencionados deberían proporcionar una resolución suficiente para este tema en particular, intentaremos seguir desarrollando esta idea para una mayor aclaración en nuestros siguientes artículos.

Continuará.

tas:  


Notas

[i] Caitanya-caritāmṛta 3.4.192-193 presenta este mismo punto al describir cómo el sādhaka-deha se espiritualiza a través de dīkṣā (que se otorga a través de sādhu-saṅga) hasta el punto de volverse digno de adoración por el propio Bhagavān (quien es aquel que en última instancia otorga tal espiritualización): “En el momento de la iniciación, cuando un devoto se entrega al maestro espiritual, Kṛṣṇa lo vuleve a él igual a sí mismo. Él transforma el cuerpo del devoto en sustancia espiritual; el devoto entonces adora al Señor en ese cuerpo espiritualizado”.

[ii] Śrīmad Bhāgavatam 1.6.28. Śrī Viśvanātha Cakravartī comenta lo siguiente sobre este verso: “En el momento en que me hicieron aceptar un cuerpo compuesto de śuddha-sattva, ya que el mismo no era un cuerpo material y puesto que pertenecía al Señor, mi cuerpo material se desvaneció”. El verso anterior del Bhāgavata (1.6.27) también presenta una expresión similar (“recibir mi cuerpo espiritual”): “¡Oh, brāhmaṇa Vyāsa! Concentrándome únicamente en Kṛṣṇa, sin apego al disfrute material y puro de mente, el momento de recibir mi cuerpo espiritual ocurrió simultáneamente con el de renunciar a mi cuerpo material, tal como un destello que aparece simultáneamente con un relámpago”. 

[iii] Śrīmad Bhāgavatam 6.2.43

[iv] Śrīmad Bhāgavatam 8.3.19. Al comentar este verso en su Krama-sandarbha, Śrī Jīva Goswāmī declara: “Ellos reciben bendiciones tales como sāmīpyasālokya, etc., así como un cuerpo eterno como asociado del Señor”. En su comentario Sārārtha-darśinī, Śrī Viśvanātha dice: “Él [el Señor] también otorga un cuerpo espiritual, tal como le dio a Dhruva y a otros. Por lo tanto, es ilimitadamente misericordioso. Que él me libere del cocodrilo y del saṁsāra, y me conceda un cuerpo espiritual y prema-bhakti”.

[v] Narottama dāsa Ṭhākura confirma esto en su famosa canción Iṣṭa-deve Vijñapti (Hari hari! Biphale janama), cuando dice golokera prema-dhana, harināma-saṅkīrtana: “El tesoro del prema de Goloka ha descendido a este mundo en la forma de harināma-saṅkīrtana”.

[vi] En su comentario al Bhakti-rasāmṛta-sindhu 3.4.76, Śrī Jīva Goswāmī menciona que “habiendo (los Vraja vāsīs) entrado allí, Kṛṣṇa hizo que todas sus formas inmanifiestas, que ya existían allí (en el nitya-līlā), se fusionaran en las formas que ellos ya tenían para participar de los pasatiempos manifiestos”. Aunque esto parezca indicar que el siddha-deha está predeterminado, este pasaje habla de los nitya-pāriṣadas, quienes eternamente poseen dichas identidades. En ningún lugar se dice que esta idea se aplique a aquellos sādhakas que eventualmente se convertirán en siddhas.

[vii] Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.2

[viii] Śrīmad Bhāgavatam 3.9.11. Sin embargo, este verso no significa que Bhagavān esté forzado a aparecer en cualquier forma inventada que un sādhaka pueda imaginar. Más bien, un sādhaka meditará en Dios tal como lo describen las escrituras y lo explican los sādhus realizados. Este es el significado de la frase śrutekṣita-pathaḥ (visto a través del oído) en este verso.

[ix] El término sthāyi-bhāva es expresado aquí en términos de cómo el mismo representa un sthāyi-bhāva aún no del todo perfeccionado (siendo que esta sección habla acerca de la etapa de bhāva y no prema). En otras palabras, la reducción a la que aquí se hace referencia tiene que ver con el brote del sthāyi-bhāva (también conocido como bhāvāṅkura), antes de que el mismo quede establecido y fijo (sthāyi). De este modo, existe una diferencia entre el bhāvāṅkura que brota en bhāva-bhakti y el plenamente desarrollado sthāyi-bhāva que madura en prema-bhakti, y el verso aquí citado del Bhakti-rasāmṛta-sindhu se refiere a bhāva-bhakti, no a prema-bhakti. Un interesante ejemplo a este respecto es el de los Kumāras, quienes experimentaron un brote de sthāyi-bhāva al entrar a Vaikuṇṭha y encontrarse con los dāsya-bhaktas en su entrada. Debido a su ofensa, su incipiente perspectiva en relación a dāsya quedó reducido a śānta, el cual luego ascendió hasta mādhurya. En cuanto a la posibilidad de que śānta-rati se vea elevado a lo que es un rati superior debido a su carencia de mamatā (posesividad), veáse Bhakti-rasāmṛta-sindhu 3.1.43.

[x] Aunque un mukta elige tener un cuerpo o no, esto no elimina el hecho de que Bhagavān es quien otorga mukti en todos los casos. La elección del mukta tiene que ver principalmente con el hecho de que su condición última de trascendencia no está predeterminada. El Śrīmad Bhāgavatam 2.4.13 confirma cómo tanto mukti como (prema-) bhakti son otorgados a aquellos que los desean: “De nuevo, te ofrezco mis respetos a ti, el destructor del sufrimiento de los devotos y el dador de liberación a los demonios, la forma de śuddha-sattva, el refugio de aquellos en el humor de paramahaṁsas, el dador de Brahman a los bhakti-miśra-jñānīs y de prema a los devotos puros”. Śrī Viśvanātha Cakravartī escribe en su comentario a este verso: “Tú eres el dador de la bienaventuranza de Brahman a los bhakti-miśra-jñānīs y el dador de la bienaventuranza del prema a los devotos puros (vyavasthitānām), que están bajo tu refugio”.

[xi] Otro malentendido común es la idea de que aquellos que alcanzan Brahman eventualmente caerán de allí. En realidad, dado que Brahman es nirguṇa y, por lo tanto, no se ve afectado por māyā-śakti, constituye una condición permanente de liberación conocida como sāyujya-mukti. Aunque los Gauḍīya Vaiṣṇavas lo rechazan por completo, este logro es eterno, tanto como cualquier tipo de mukti es una condición permanente en sí misma (véase el Śrīmad Bhāgavatam 2.10.6). Para más información sobre esto, consultar el Prīti-sandarbha 2–5 y 15, así como el comentario de Viśvanātha Cakravartīpāda al Śrīmad Bhāgavatam 10.2.32.

[xii] Dado que una jīva puede ejercer su voluntad eligiendo tener o no un cuerpo espiritual en la eternidad, la idea de un predeterminismo inherente no dejaría lugar alguno para la elección personal.

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